El compliance penal en el sector aeroespacial ha evolucionado desde un enfoque meramente reactivo hacia una auténtica herramienta estratégica. Así lo analiza Silvia Vela, Of Counsel de act legal Spain, en su artículo publicado en el último número de la Revista Española de Derecho Aeronáutico y Espacial, donde aborda los principales retos jurídicos y organizativos del cumplimiento normativo en un sector altamente regulado, tecnológicamente avanzado y marcado por la colaboración internacional.
En este contexto, disponer de un sistema de cumplimiento eficaz resulta hoy imprescindible para garantizar la sostenibilidad, la competitividad y la reputación de las organizaciones que operan en el ámbito aeroespacial.
El artículo de Vela examina cómo el marco normativo español y europeo —desde el artículo 31 bis del Código Penal hasta la Ley 2/2023 de protección del informante— exige a las empresas una actitud proactiva en la prevención de riesgos penales. Esta exigencia se intensifica en el sector aeroespacial, donde confluyen regulaciones nacionales, europeas e internacionales, estándares técnicos especialmente exigentes y proyectos con financiación pública o supranacional.
Uno de los ejes centrales es la cultura ética y la formación continua. El cumplimiento normativo solo resulta eficaz cuando se apoya en valores compartidos como la integridad, la transparencia y la responsabilidad, impulsados desde el liderazgo y reforzados mediante formación periódica, práctica y adaptada a los riesgos específicos del sector: control de exportaciones y productos de doble uso, ciberseguridad, protección de información sensible, prevención de la corrupción y gestión de denuncias internas.
También destaca el papel esencial del compliance en la cadena de suministro. La responsabilidad no se limita a la organización principal, sino que se extiende a proveedores, subcontratistas y socios tecnológicos. La falta de diligencia en su selección o supervisión puede dar lugar a sanciones, exclusiones de consorcios, devolución de fondos e incluso responsabilidad penal. Por ello, se subraya la necesidad de implantar políticas de compliance extendido que incluyan cláusulas contractuales de cumplimiento, procesos de due diligence, auditorías periódicas, formación conjunta y canales de denuncia accesibles.
Por último, analiza analizan las principales tendencias y retos del compliance aeroespacial, entre ellos, la digitalización de los sistemas de cumplimiento, el uso de inteligencia artificial para la detección de riesgos, la creciente armonización internacional de estándares y los desafíos derivados de la ciberseguridad, la coordinación en proyectos multinacionales y la escasez de talento especializado.
Silvia Vela concluye que el compliance penal no es un coste ni un mero requisito formal, sino una inversión estratégica. En el sector aeroespacial, la excelencia técnica solo es sostenible cuando va acompañada de una conducta ética y responsable en todos los niveles de la organización.
Lee el artículo completo en la Revista Española de Derecho Aeronáutico y Espacial en la página 249.










